Parque Kruger & Mozambique

África, un continente con mucho que ofrecer. Había visitado ya Kenia, Zanzibar, Mauricio y Marruecos pero tenía muchas ganas de hacer otro safari y recorrer la costa de un país del que tan bien me habían hablado, Mozambique. 

En un principio tenía solo en la cabeza Mozambique, pero como J nunca había hecho un safari y teníamos Kruger al lado, decidí hacer la combinación. Un viaje precioso y muy diferente el cual recomiendo 100%. 

Cosas a tener en cuenta

  • Visado: Los españoles podemos entrar a Sudáfrica sin visado hasta un máximo de 90 días. En cambio, para Mozambique sí que se necesita visado y hay que solicitarlo de manera presencial en la embajada entregando toda la documentación. 
  • Pasaporte: El pasaporte debe tener una validez mínima de 6 meses. Aseguraos de este detalle importante con antelación suficiente por si tuvieseis que renovarlo
  • Seguro médico: Soy una persona que solía viajar sin seguro médico, y pensándolo bien, por cualquier tontería que te puede pasar como torcerte un tobillo te quedas en bragas. Así que, en mis últimos viajes me lo saco con Iati Seguros. Por las recomendaciones que he leído funciona bastante bien. Os dejo la página donde os lo podéis sacar
  • Moneda: La moneda que se usa en Sudáfrica es el Rand 1€=17,87 rand. En Mozambique es el Metical 1€= 17,87 metical
  • Tarjeta sim: Os recomiendo compraros una tarjeta sim para el teléfono. Sobre todo en Mozambique, en muchos sitios no tienen wifi. 
  • Coche: Mucha gente alquila un coche tanto en Sudáfrica como en Mozambique. No es inseguro y te da mucha facilidad a la hora de moverte. Lo único que puede dar miedo es que hay muchos niños por la calle. 
  • Seguridad: No puedo opinar de Sudáfrica porque estuvimos en un Safari. En cuanto a Mozambique, en ningún momento me sentí insegura. La gente es súper amable y cercana.
  • Facilidad para moverse: África me parece complicado para moverse. Hay autobuses locales pero suponen esperar muchas horas, no hay horario fijo y puede alterar bastante tu viaje. La otra opción es ir en coche privado como hicimos nosotros. Sale más caro pero viajas más cómodo, los tiempos son más cortos y en el caso del COVID vas más tranquilo. 

Ruta en 15 días – Itinerario

  1. Sudáfrica – Parque Kruger 
  2. Maputo 
  3. Xai Xai
  4. Tofo
  5. Vilanculos

Día 1 – Madrid ~ Frankfurt  

Por fin llegaron las vacaciones, hora de comer, cerramos el ordenador, cogimos las mochilas y rumbo al aeropuerto. Nos esperaban por delante tres vuelos:

  • Madrid – Frankfurt
  • Frankfurt – Johannesburgo
  • Johannesburgo – Skukuza

Los dos primeros vuelos estaban operados por Lufthansa, y el último por Air Link South Africa. Para volar ahora por COVID te piden que lleves mascarilla sanitaria y PCR negativa 72h. 

Nos montamos en el avión y todo fue como la seda, llegamos a Frankfurt en hora y sin ningún problema. Teníamos dos horas hasta embarcar para el siguiente vuelo. Fuimos a nuestra zona donde estaba nuestra puerta de embarque y estaba todo cerrado salvo un sitio. Cogimos un par de tonterías para comer y nos fuimos hacia la puerta.

Embarcamos en hora, enseñando pasaporte, PCR negativa y también nos pidieron el Health Travel Document que te piden para entrar en Sudáfrica (si no lo has impreso, o bien te dan uno en Frankfurt o si no, al llegar a Sudáfrica). 

Nos montamos en el avión, media hora de retraso y de repente hablan por el megáfono. Problema técnico que tienen que resolver, seguimos esperando.. dan las 23h (el tercer vuelo ya lo habíamos perdido).. De repente, vuelven a hablar por el megáfono. El problema se ha resuelto pero el aeropuerto de Frankfurt tiene un horario que de 23h a 5h no puede salir ni entrar ningún vuelo. 

Yo no daba crédito, nos bajaron del avión, tuvieron que llevarnos a todos a un hotel y darnos un nuevo vuelo. En el momento no te lo puedes creer, lo mejor es respirar, coger tus cosas, descansar en el hotel y gestionar los imprevistos que te haya podido ocasionar. 

Así que eso hicimos. Fuimos al hotel, nos cambiaron los vuelos a la misma hora del día siguiente y nos fuimos a dormir. 

Me puse en contacto con el Lodge del safari, avisando que no íbamos a llegar a la hora prevista y que si podíamos quedarnos una noche más para hacer las dos noches que teníamos planeadas. 

Nos fuimos a dormir.

Día 2 – Frankfurt

Nos levantamos un poco fastidiados pero yo con actitud positiva. Había que aprovechar el día y además, ninguno de los dos conocíamos Frankfurt. 

Desayunamos como bestias, y nos fuimos al centro. Cogimos el metro que hay al lado del hotel Gateway Gardens. Pagamos 16,95€ por un billete de grupo para todos los viajes que quisiéramos en ese día, era la opción más barata.

Nos bajamos en Hauptwache, y fuimos dirección Paulsplatz y Frankfurter Romer. Seguimos andando hasta Eiserner Steg y nos volvimos a meter para dentro hasta llegar a Moenus. Nos tomamos una limonada por 9€ las dos.

Continuamos parando en Neue Altstadt, seguimos para ver la catedral gótica y caminamos por Zeil street dirección Alte Oper Frankfurt. 

La verdad que mucho ambiente, bastante gente por la calle y en los bares, estaba todo muy agradable. 

Vimos Alte Oper Frankfurt y nos dimos la vuelta para buscar algo de comer en Grobe Bockenheimer Str. Paramos en Central Park Corner, estaba muy agradable. 

Pedimos dos platos de pasta, dos cafés y un agua. La comida muy buena y el precio muy razonable 40€, salvo por el agua que fueron 6,9€ una botella de 0,75L. 

Nos volvimos dando un paseo al metro y cogimos el metro dirección hotel. Recogimos las cosas y nos fuimos para el aeropuerto (llegamos a las 17:30h para ir tranquilos y con tiempo.. a ver que podía pasar). 

La azafata que nos atendió fue muy amable, nos dio el Travel Health Document, nos puso en una fila para intentar que fuésemos solos y nos atendió muy bien. Esta vez embarcamos dos horas antes. Al final no fue así, las 21:00h y estaba lleno de gente, aun sin embarcar..yo, sin quererlo, me puse muy nerviosa. 21:30h y empezamos a embarcar, la gente se volvió loca, tuvo que venir la policía a separar, soltaron que si la gente no se comportaba cancelarían el vuelo. Yo, desde lo lejos, histérica. Por fin embarcamos y gracias a dios, despegamos.

Día 3 – Parque Nacional Kruger

Por fin a las 9:00h aterrizamos en Johannesburgo. A las 10 teníamos nuestro último vuelo a Nelspruit, tuvimos que cambiar el vuelo a última hora para poder llegar a hacernos la PCR a tiempo. El transbordo fue fenomenal, me pude tomar un café y pudimos ir tranquilos a la puerta. En el vuelo íbamos 10, fue todo rapidísimo. En menos de una hora habíamos aterrizado en Nelspruit. 

Desde el hotel teníamos el transfer cogido. Jan nos estaba esperando 🙂 Nos montamos en el coche para hacernos la PCR, tardamos unos 20 minutos. Nos costaron las dos 99€ y el palito fue más desagradable de lo normal. Salimos camino al hotel, teníamos 1h30min por delante. 

El paisaje era precioso, pasamos por varios pueblos. El chico nos contó que varios de los pueblos que veíamos el gobierno estaba invirtiendo en ellos para que fuesen clase media y salieran de la pobreza. También pasamos por un río donde había muchos cocodrilos e hipopótamos y nos contó que era muy peligroso porque a veces estaban en la carretera y bien pasabas andando y podían comerte o podrías empotrarte con el coche. 

Llegamos a Malelane, cruzamos Crocodiles river y vimos un montón de cocodrilos e hipopótamos. Cruzamos la entrada del parque y empezamos a ver un montón de animales, impalas, cebras, ñus, búfalos, ¡hasta un leopardo! Todo super bonito. 

Nuestro hotel, Jock Safari Lodge, está dentro del parque, por lo que todo el camino hasta llegar pudimos disfrutarlo. A los 45 min de la entrada al parque llegamos al hotel. Nos recibieron y nos dieron la habitación. ¡Era preciosa! Dejamos las cosas y fuimos a comer corriendo porque a las 4 teníamos la excursión en coche. 

El restaurante también era super bonito, con vistas al parque. Yo pedí un sandwich de Chicken mayo y J una hamburguesa. Estaba todo buenisimo!! Fuimos a la habitación a coger las cosas y al jeep!

A los cinco minutos de salir vimos dos white rhinos, al lado de la carretera. Majestuosos, parecen dinosaurios. Seguimos con el coche y vimos una mamá leona con sus cachorros, precioso! les vimos jugar y a la mamá cogiéndolos para llevarlos detrás de la roca y resguardarlos. ¡Qué increíble! Seguimos con el coche y nos cruzamos con cinco jirafas, me encantan, de mis animales favoritos. Salimos corriendo con el jeep porque estaba apunto de caer el sol y habían visto tres perros salvajes, ¡llegamos a verlos! Por lo visto es super difícil verlos. Preciosos. 

Seguimos con el jeep de vuelta al hotel, pero antes hicimos una parada para tomar algo con la luz del atardecer. Los colores eran preciosos, rosas y morados nos envolvían. Seguimos al hotel, un frío que te pelas…no imaginábamos que iba a hacer tanto frío. De repente, pasamos el hotel y seguimos, por lo visto habían visto un leopardo. Yo ya congeladísima. Al final no vimos un leopardo pero sí unas hienas y unos búfalos. 

Llegamos al hotel, ducha de agua hirviendo y a cenar. Para cenar, habíamos pedido solomillo. Estaba increíble también. Terminamos y nos fuimos a dormir. Había sido un día precioso pero estábamos agotados.

Día 4 – Parque Nacional de Kruger

A las 5:30h sonó el teléfono, hora de despertarse para la primera ruta en coche del día. Nos vestimos rápido y a las 5:50h teníamos café en el restaurante. Nos lo tomamos para despertarnos un poco y al coche.

Había luz pero aún no había salido el sol. A los 10 minutos de estar en el coche vimos una familia de elefantes súper grande y con un montón de bebés comiendo, alucinante y precioso de ver. Ves cómo los bebés no se separan de la madre en ningún momento. 

Seguimos con el coche, ya estaba saliendo el sol, vimos una familia de hienas. Debajo de la carretera había una mamá hiena con sus bebés, no le hizo nada de gracia que nos acercásemos así que nos fuimos. Había dos de ellas que se estaban peleando porque no la querían en el grupo. 

Durante todo el camino no dejas de ver impalas, no es que no sean bonitas, son preciosos! Pero al haber tantas ya no te sorprenden de la misma manera. 

Paramos y nos tomamos un té disfrutando de la paz de la mañana y continuamos. Nos paramos en un sitio donde habían visto dos pitones y un tejón, decía que el tejón se había comido a una de las pitones. Nos bajamos del coche y fuimos a ver dónde estaban, se veían los agujeros que habían hecho y la piel mudada. El guía estaba convencido que la otra pitón estaba cerca, así que volvimos al coche, dio marcha atrás y allí estaba encima de un árbol.

Nos bajamos con cuidado, dejando las puertas del coche abiertas por cualquier cosa que pudiese pasar. Nos dijo que el abría el camino y todos detrás, que si veíamos algo no entrásemos en pánico y corriésemos. Ninguna gracia jajajajaja. Nos acercamos hasta debajo del árbol para verla de cerca, era enorme! No sé cómo podía estar cómoda entre tantas ramas. Después de verla un buen rato nos subimos al coche y corrimos a un sitio al lado del hotel, nos habían avisado que había tres leonas. 

Llegamos y ahí estaban, a cinco metros de nosotros, tiradas en el suelo y llenas de sangre, habían cazado hace poco. Eran majestuosas, preciosas. 

Llegamos al hotel y desayunamos. El desayuno buenísimo, unos huevos fritos y huevos revueltos, con pan mermelada, mantequilla, bolleria, fruta, embutidos y zumo. 

Después de desayunar nos fuimos a la habitación a descansar y a disfrutar. La habitación tiene una bañera fuera preciosa que pudimos disfrutar. Me senté en la cama que hay fuera a escribir y enfrente nuestro podíamos ver jirafas, impalas y ñus. Era increíble poder estar en un sitio tan mágico. 

Comimos unas hamburguesas y a las 15:45h de vuelta al coche. Esta vez ya íbamos solos, la pareja de sudafricanos se habían ido. La temperatura era muy buena, no hacía nada de frío. 

Empezamos el viaje y no vimos nada nuevo. Al rato, vimos una familia de elefantes muy grande por la carretera, una vez más, algo increíble de ver. La verdad que no te aburres. Seguimos el camino, vimos impalas, ñus, cebras y pájaros muy bonitos. 

Dejamos de ver animales pero el paisaje era increíble y se respiraba una paz que te invitaba a disfrutar. El sol iba cayendo lo que lo hacía aún más espectacular. 

De repente, avisaron que habían visto un guepardo, nuestro guía puso el turbo y fuimos para allá. De camino vimos a unos bebé hienas que te daban ganas de llevártelas a casa. También vimos unos 8 rinocerontes juntos, preciosos, son dinosaurios. Nos contó que les están cortando el cuerno para que no los cacen y los maten. 

Llegamos donde estaba el guepardo, tirado a lo lejos. Lo pudimos ver bien con los prismáticos. Acababa de cazar y estaba descansando. Al rededor, varías águilas intentando llevarse algo de comida. Después de disfrutar un buen rato, volvimos al hotel, ya estaba anocheciendo y el viento se levantó muy fuerte. 

En el camino vimos una familia enorme de búfalos en la carretera, con sus bebés. Son increíblemente grandes. Conseguimos pasarles y seguir al hotel. 

Justo antes de llegar volvió a poner el turbo, de repente paró el coche. Había uña leopardo cría, la vimos arriba en la montaña. Esperamos y de repente, bajó. La teníamos a 3 metros bebiendo agua. Alucinante!! Habíamos hecho el día. Había sido todo demasiado bonito. 

Volvimos al hotel, nos duchamos y fuimos a cenar. Había barbacoa, todo buenísimo. Cenamos y nos fuimos pronto a dormir, estábamos agotados. 

Día 5 – Parque Nacional de Kruger ~ Maputo 

A las 5:30h volvió a sonar el teléfono para despertarnos. Misma rutina, vestirse rápido, café y al coche. 

El día estaba nublado, hacía muchísimo viento y bastante frío. Íbamos abrigados con todo lo puesto además de las mantas que te dan para el coche. 

Hoy el día no era el mejor, el viento y el frío no les gusta mucho a los animales. Salimos con el coche rumbo a ninguna parte. 

Vimos muchos impalas, ñus, cebras, facocheros y el paisaje precioso. Vimos un rinoceronte increíble que se acercó hasta el coche, la verdad que no dejan de sorprenderme. Vimos también una familia de elefantes y varias jirafas. Estoy enamorada de esos dos animales. 

Ya cuando quedaba solo una hora nos metimos por una carretera diferente. La carretera era preciosa, por tierra, entre la maleza. De repente, aparecieron al lado del coche tres jirafas preciosas que echaron a correr. Al rato vimos dos ciervos grandes y de repente otra vez puso el turbo, le habían avisado que estaban las leopardo cerca del hotel. 

Fuimos corriendo, llegamos al sitio, se puso nervioso y empezó a atravesar toda la maleza con el coche. ¡Las vimos! Increíble, la mamá más grande y detrás suya la cría, eran preciosas. Al instante salieron corriendo y se metieron en la maleza. Estuvimos esperando donde pensábamos que iban a volver a salir y nada. Arrancamos el coche de vuelta al hotel. A las 9:00h teníamos que estar de vuelta para recoger todo, desayunar e irnos. Cuando nos dimos la vuelta para ir al hotel, ahí estaba la madre, a un lado de la carretera mirando y su hija detrás suyo. Una vez más, increíble. 

Después de estar una rato mirándolas volvimos al hotel. Desayunamos corriendo, ducha calentita, recoger y al coche. Reservamos un transfer que nos llevaba a Maputo. Teníamos nuestras PCR, el visado y todo lo necesario. 

De camino, volvimos a ver de todo, jirafas, elefantes, ñus, impalas… la verdad que un viaje así se hace bastante ameno. A los 50 min de viaje salimos del parque y cogimos la carretera. 

Tardamos una hora hasta llegar a la frontera. La verdad que fue todo bastante rápido y bastante fácil. Primero entregas el pasaporte y te lo sellan, luego vas más adelante, enseñas tu PCR y te dan un papelito. Entregas el pasaporte con el visado y el papelito de la PCR y te sellan el pasaporte de nuevo. Declaras los bienes que llevas en un papel, te dan un papelito para entregar en la puerta, y listo. 

Estábamos en Mozambique! Por lo que veíamos al cruzar, había mucha más pobreza, chabolas y gente vendiendo en la calle. A la hora, habíamos llegado a Maputo, mucha gente en la calle vendiendo y las casas derruidas.

Llegamos donde se supone que estaba el hostal. Preguntamos a gente de la calle, de repente vimos una tienda que se llamaba Malagueta. Los que están ahí para que aparques y vendiéndote cosas decían que el hotel era ahí. Yo no me lo creía. 

Nos bajamos del coche y efectivamente era ahí. Nos recibió Miguel, encantador. Nos sentamos en la terraza, nos dio leche de coco y nos estuvo contando. 

Dejamos las cosas en la habitación y bajamos a comer a pollo Piripiri. Yo me pedí pollo con patatas y J pollo al curry. 

Nos lo sirvieron, estaba bien. Tampoco para tirar cohetes. Nos costaron los dos platos y un agua 1375 metical – 19,21€. Salimos fuera y me pedí un café en Delta Café, me costó 120 metical – 1,67€.

Salimos a caminar por nuestra calle. Muy tranquilo y muy bonito. Había edificios muy decadentes y muy nuevos. Podías ver un edificio decadente, pero justo la tienda de debajo estar preciosa y súper bien puesta. 

Llegamos hasta un punto y nos dimos la vuelta, volvimos andando y paramos a tomar una cerveza en Vintage Córner por 140 metical – 1,95€. Yo me pedí una cerveza local, 2 M, está muy buena. 

Llegamos al hotel pronto, por el COVID a las 18:00 h cierra todo, además a las 18:00h ya es de noche. Subimos al hotel, yo me había comprado un par de cervezas. Estuvimos en la terracita tranquilos, escribiendo y hablando con Miguel. Él es encantador, nos contó que era de allí pero había estudiado en Portugal, que se había vuelto porque echaba de menos su tierra. Tenía la tienda de abajo desde hace 8 años (preciosa la tienda por cierto) y el hostal desde hace 6 años. El hostal lo tiene precioso, súper limpio y muy agradable. Te sientes como en casa. Si queréis ir a Maputo, os recomiendo quedaros aquí 100%, poneros en contacto conmigo para que os pueda pasar su contacto y reservar a través de él. 

Nos duchamos, nos metimos en la cama y vimos 10 minutos de Netflix. Planeamos nuestra ruta para el día siguiente por Maputo y nos fuimos a dormir.

Día 6 – Maputo ~ Xai Xai

Nos pusimos el despertador a las 6:00h, queríamos aprovechar para ver la ciudad antes de irnos. 

Bajamos a la cafetería de abajo, Delta Café. Nos pedimos un café con leche, un café solo y un Donut. Nos costó todo 235 metical – 3,28€.

Salimos y cogimos un taxi por 300 metical – 4,19€ a la estación Central de Maputo. Tardamos 10 minutos. La estación es PRECIOSA, me encantó. Merece mucho la pena. Además pudimos ver a la gente saliendo de un tren e irse corriendo a meterse en una chapa. Una de las escenas de diamantes de sangre está grabada en esta estación. 

Nuestro siguiente destino era la Mesquita da Baixa. Callejeamos hasta llegar a ella. La mezquita no tiene mucho, pero justo al lado vimos unas pinturas preciosas en las paredes de las casas. Seguimos hacia delante y vimos al artista que las hacía. El proyecto se llama “Bring Back Maputo”. 

Seguimos andando hasta el Jardín Botánico Tunduru, estaba cerrado pero se veía muy bonito. Justo al lado, está la Casa de Ferro, pasamos de ella pensando, que casa tan rara y luego nos dimos cuanta lo que era! Bastante curiosa la verdad. 

La catedral de Maputo está a 2 minutos andando. Tampoco me pareció tan impresionante pero sí que es muy grande y está muy bien conservada. Al lado de la catedral está la Cámara Municipal de Maputo, al contrario que la catedral un edificio muy grande y muy desgastado. 

Nuestro siguiente destino era el parque dos Continuadores, donde tiene el mercado de flores y artesanía dentro. Estaba a 2 km, así que perfecto para pasear y seguir disfrutando de las calles de la ciudad. Al rato llegamos, estaban todavía montando algún que otro puesto. Yo creo que debe cobrar más vida por la tarde. 

Entramos por la puerta de las flores y plantas, seguimos por los puestos de artesanía donde tienen cestas de mimbre preciosas, decoración de madera, utensilios de cocina y algún recuerdo como llaveros o imanes. 

Justo en frente, en una de las paredes del parque está todo lleno de telas con pinturas súper coloridas, son preciosas. Me encanta como combinan los colores tan alegres. 

Salimos del parque dirección el hotel. Habíamos visto un restaurante con muy buena pinta para desayunar, Restaurante Nom. Llegamos y estaba cerrado, no abría hasta las 11:30h, así que nos fuimos a una cafetería que estaba al lado, Bicafe, al lado de Bel Pattio. Era una cafetería pequeñita con muy buena pinta. 

Pedimos un sándwich de pollo, un yogurt con fruta y granola, dos zumos y dos cafés. Estaba todo buenísimo. Nos costó 1280 metical – 17,88€.

Fuimos a cambiar dinero en frente del hotel, a recoger las cosas y teníamos un taxi esperando para llevarnos a Xai Xai. 

Por el tema COVID decidimos viajar en coche privado, ya que en chapa o en autobús van unos encima de otros. Nos lo gestionó todo Miguel, dueño de Malagueta Inn. Primero nos preguntó si queríamos Autobús o coche y luego nos gestionó el coche. Los precios eran: 6.500 metical – 90,82€ ciudad de Xai Xai, 7.500 metical – 104,80€ playa de Xai Xai y 8.500 metical – 118,77€ a Chizavane, donde teníamos el hotel.

Nos montamos en el taxi dirección Xai Xai, teníamos unas tres horas de viaje. El paisaje es bastante bonito, primero sales de la ciudad viendo el mar, luego te adentras hacia el interior donde dejas el río a la derecha y mientras por la carretera te vas encontrando bastantes puntos de casetas donde venden cosas varias, todas ellas llenas de gente. Pasamos por pequeños pueblecitos, con casitas de cemento, y los techos de chapa, también por colegios y algún que otro restaurante en la carretera. 

A las cuatro horas llegamos a Xai Xai, pero el hotel que habíamos cogido estaba en Chizavane. Seguimos por la carretera, pasando por pueblos muy rurales. 

Entramos en un camino de tierra, estábamos a 10 km. Todo iba bien hasta que el coche se quedó atascado en la arena, quitamos arena y empujamos el coche. Por fin vimos señales del hotel y las seguimos, otra vez el coche atascado.. conseguimos sacarlo y ahí mismo estaba el hotel, Nacer do Sol. 

Entramos, nos atendió el dueño. El hotel es un complejo de varias casitas con un restaurante al lado de la playa (no ves el mar desde el restaurante). Estaba totalmente vacío, solo una familia. Preguntamos por wifi y no había nada. El dueño nos dijo que fuéramos al hotel de al lado 200 m andando por la playa que ahí sí que tenían.  

Yo me agobié. En el hotel no había NADA ni NADIE. Yo no tenía wifi para comunicarme ni para ver opciones y no tenía ninguna forma de salir de ahí. No me importa estar sin wifi, pero no me gusta no tener la manera de moverme como quisiera. 

Xai Xai tiene todo complejos turísticos al lado de la playa. Si no, está la opción de quedarte en la ciudad. Por el COVID estaba todo bastante vacío y tal vez por eso lo vi tan inóspito. 

Nos fuimos al hotel de al lado a comer y coger wifi. Pedimos un pan de ajo (era gigante y estaba muy bueno), unas costillas y pollo con patatas fritas y arroz, dos cervezas, una Coca-Cola y tres aguas por 2050 metical – 28,64€. 

Al terminar, preguntamos cómo podíamos ir a Tofo y nos dijeron que alguien nos podía llevar a la carretera para que pudiésemos coger un autobús. Llegamos a nuestro hotel y preguntamos al dueño y nos dijo que no tenía ni idea. Sorprendente cuando una persona lleva viviendo aquí 25 años, es dueño de un hotel y no tiene ni idea de cómo ir a Tofo, destino que se encuentra de camino. 

Bajamos al restaurante a preguntar a la persona que tenía a cargo. Nos dijo que teníamos que estar a las 7:00h en la carretera y esperar a que un bus pasase para llevarnos. La familia que estaba ahí, franceses se ofreció a llevarnos. No podíamos estar más agradecidos. 

Comprobamos con el padre que había espacio suficiente y cabíamos con ellos. No había problema. Salíamos al día siguiente a las 8:30h con ellos 🙂 

Intenté pagar en el hotel, no había señal, así que no pude pagar. Otra vez más una maravilla por parte del hotel. No tienen wifi, no saben recomendarte para ir a Tofo, no tienen señal para pagarles. Decidí hacerle una transferencia y me dijo que confiaría en mí.. que va a hacer, no tiene otra. 

Me terminé otra cerveza y nos fuimos a dormir. 

Día 7 – Xai Xai ~ Tofo Beach

Nos levantamos a las 7:30h para recoger y bajar a desayunar. Habíamos quedado con los franceses que sobre las 8:15h-8:30h saldríamos hacia Tofo. 

Bajamos a ver la playa antes de desayunar. Muy bonita, ni un alma y el mar muy salvaje. 

Volvimos al restaurante para desayunar. Nos pusieron dos tostadas, 3 botecitos de mantequilla y una mermelada abierta de melocotón. Además, nos deleitaron con un café soluble asqueroso. Me pedí un té y me tomé una tostada sola. 

A las 9:30h estaban los franceses listos y salimos camino a Tofo Beach. El viaje fue maravilloso, tardamos 3h y media, y aunque íbamos un poco apretados no había ninguna queja. 

Pasamos por un montón de pueblecitos, todos con sus tiendecitas a los lados de la carretera y lleno de gente. Las casas súper rurales con los tejados de ramas de árboles. Me sorprendió que por todos los pueblos que pasamos a todas horas están los niños andando por la carretera uniformados y con sus mochilas para ir al cole. Me sorprendió porque no entendía el horario si de 9:30h a 13:00h vemos niños todo el rato caminar por la carretera. 

Nos desviamos dirección Inhambane. Y a la media hora estábamos en Tofo Beach. El paisaje iba cambiando a más tropical con mucha más vegetación. 

Los franceses nos dejaron en el pueblo y caminamos 3 minutos hasta llegar a nuestro hostal, Liquid. Muy muy bonito. Se trata de un centro de buceo donde además de buceo ofrecen más actividades. 

La habitación es súper amplia y bonita. Están divididas por casitas. Cada casita es una habitación. Luego tienen el restaurante-cafetería con la piscina y la recepción. 

Dejamos las cosas y fuimos a comer algo. Nos pedimos dos zumos naturales y dos tortillas con queso. Todo estaba buenísimo. 

Preguntamos por wifi y no tenían en el hostal así que nos gestionaron para que nos trajesen dos tarjetas sim locales para poder tener conexión. Tardaron un buen rato en hacérnoslo. Mientras el chico nos comentó las cosas que podíamos hacer. Daban muy mal viento para el día siguiente, así que pensamos en ir andando a Barra. También nos dijo que teníamos aparte del buceo, ir a ver a las ballenas y excursión a una isla que estaba por la bahía. 

Fuimos a ducharnos a la habitación y salimos a dar un paseo y a cenar. A las 18:00h cierran todo por COVID y a las 21:00h tienes que estar en la habitación. 

Fuimos a Branko’s a pedirnos unas pizzas. Recomiendan también el atún a la piedra. Las pizzas están espectaculares. Nos pedimos dos pizzas, una cerveza y un agua por 1050 metical – 14,67€. Dimos un paseito y nos fuimos al hostal. Cogimos una cervecita y nos fuimos a la habitación a jugar a cartas y a dormir. 

Día 8 – Tofo

Abrí el ojo y por la rendija de las cortinas vi el sol rojo aparecer en el horizonte. Me puse un pantalón y salí corriendo a la playa a ver el amanecer. Que bonito, que grande y qué colores tenía. No había un ápice de viento y no se veía ni una nube. 

Volvimos a la habitación a dormir y a las 7:00h nos despertamos. El viento había empezado a aparecer y se veían algunas nubes. Terminamos de desayunar y nos fuimos a la habitación a cambiar, queríamos aprovechar el día. 

Salimos de la habitación sobre las 8:30h y fuimos a dirección Mango Tree Resort por el interior, la única carretera paralela a la playa. Disfrutamos 2,5 km por un camino de arena entre casitas rurales y hotelitos. El paisaje es súper tropical y muy bonito. Estaba nublado y soplaba el viento pero se estaba muy bien y no hacía frío. 

A los 45 min llegamos a Mango Tree. Nos pedimos un yogur con fruta y muesli y un té. Desde el restaurante se podían ver ballenas saltar, vimos una a lo lejos pero con poca claridad. Nos costó todo 640 metical – 8,94€.

Volvimos al hostal por la playa. Es preciosa, enorme y sin nadie a nuestro alrededor. Estábamos solos. Entre el viento y las nubes la gente no estaba andando por la playa. Llegamos al hostal y vimos que había gente disfrutando de la playa, el sol había salido un poco y se podía disfrutar del día. 

Nos pusimos ropa menos abrigada y nos fuimos andando a Tofinho. El pueblecito está lleno de casas y de hostales, rodeado todo de palmeras. 

Bajamos a la playa y es preciosa, más pequeña que la de Tofo pero muy bonita. Una vez más, no había nadie. Llegamos al Cabo Inhambane y vimos dos Ballenas saltar. INCREÍBLE. Seguimos caminando y las seguíamos viendo saltar. 

Llegamos al restaurante que habíamos visto, C- Mew. El restaurante está en el cabo y da al mar. Nos pedimos una hamburguesa y un sándwich con dos aguas. La comida estaba okay, nos costó 880 metical – 12,29€. Eso si, no paramos de ver ballenas saltar! 

Salimos del restaurante y empezamos a caminar hacia Tofo, empezó a llover. Al principio no llovía mucho y bueno, guay. A los pocos minutos empezó a llover fuerte. Un señor en un coche nos paró para llevarnos a Tofo. Nos montamos y nos dejo en King & Queen bar. Dejamos que la lluvia pasase con una cerveza y unas cartas. La cerveza y el sprite nos costó 125 metical – 1,74€.

Mientras la cerveza, las cartas y escuchar un buen regué vimos en un cartel que hacían viajes a Vilanculos. ¡VIVA! Reservamos un coche privado por 8000 metical – 111,78€ para los dos. Por lo menos eso quedaba gestionado. Nos fuimos al supermercado a ver si encontrábamos crema para el sol, no había, pero compramos champú por 535 metical – 7,47€.

De camino al hotel vimos un restaurante que se llamaba Maracuja y pasamos un rato con una cerveza y las cartas. Cerveza + agua 90 metical – 1,25€. 

Volvimos al hotel a por una ducha, desgraciadamente el agua no salía lo suficientemente caliente para el tiempo que estaba haciendo. A las 17:00h salimos a Maracuja a cenar. Ahora todo cierra a las 18:00h, así que si quieres cenar tienes que llegar prontito para no quedarte sin comer y hacer un ayuno de más de 12h. 

Cenamos súper rico, unas croquetas de espinacas y queso feta y una hamburguesa con extra de patatas y extra de queso, una cerveza y un agua por 935 metical – 13€. Mientras cenábamos conocimos a un grupo de españoles. Uno de ellos llevaba viviendo aquí 11 años y trabajaba en Liquid, así que genial :). 

Terminamos de cenar y nos vinimos al cuarto. Bastante cansados pero un día muy salvado teniendo en cuenta el tiempo. Habíamos andando un montón y visto muchas cosas! 

Día 9 – Tofo

Nos levantamos un poco más tarde, a las 7:00h, salimos a desayunar con la calma. Hoy teníamos pensado ir a Barra Beach. 

Desayunamos y hablamos con Osvaldo para que nos ayudase para pedir un taxi y cambiar dinero. El cambio en Tofo está a 70 = 1€, pero que en el banco que está a 76= 1€ pero bueno, no quedaba otra. 

Pedimos el taxi para las 10:00h. Nos cambiamos y salimos. Negociamos que el taxi ida y vuelta fuesen 2300 metical – 32,13€. La verdad que no sé si es mucho o poco, pero hay como 30 min de camino. 

Le pedimos que nos dejase en white sand, es la punta de Praia de Barra y desde donde se ven los flamencos. Vimos varios flamencos a lo lejos y empezamos a caminar. Bordeamos la punta para llegar a Karula sands state y seguimos caminando. El paisaje es espectacular. Desde luego, las fotos no hacen justicia de este paraíso. Andamos solos 3 km en arena totalmente blanca con los azules del mar. Si era bonito estando nublado no me lo quiero imaginar con sol. 

Paramos a comer en Green Turtle Pub&Restaurant. Salió el sol y todo estaba buenísimo. La comida es increíble. Pedimos pescado, carne, postre y mojito. El sitio es súper agradable y se come muy bien. Salió algo más caro que el resto, 3400 metical – 47,5€.

Seguimos andando hasta llegar casi al Faro de Barra. Nos dimos la vuelta y nos metimos por el pueblecito, no tiene mucho más que un mercadillo y puestecitos de comida. Nos paramos en un puestecito para pedir una cerveza y una fanta por 60 metical 0,83€. A las 16:00 llegó el taxi y nos llevó a Tofo. 

En Tofo dimos un paseo para ver el mercado y la playa y fuimos a cenar a Sumi. Bueniiisimo y súper bonito. Pedimos gyozas, sushi de salmón, pollo teriyaki, noodles con pollo y verduras, cerveza y agua por 2130 metical – 29,76€.

La verdad que hoy nos habíamos dado el lujo de comer bien, estuvieron los dos restaurantes súper buenos. Los recomiendo 100%. 

Después de cenar nos fuimos a dormir, estábamos muy cansaditos, había sido un día 10. 

Día 10 – Tofo

Otro día más, abrí los ojos y por la rendija de la ventana se veía el sol salir vestido de colores rosas y rojos. 

A las 7:30h nos despertamos para ir a desayunar. Desayunamos súper bien, como siempre. A las 10:30 teníamos Ocean Safari. El viento había bajado muchísimo y había nubes y sol, así que mucho mejor! 

Salimos con el barco en busca de ballenas jorobadas, delfines, tiburón ballena, mantas… etc. Con las ballenas no nos podíamos bañar pero con el resto sí, así que si veíamos algo, esperábamos las señales y saltábamos al agua. 

Salimos con el barco y el mar estaba movidito, pero divertido. A 500m de la playa saltó la primera ballena a nuestro lado, espectacular. Seguimos con el barco y la verdad es que estaban todos bastante tímidos, vimos a varias ballenas saltar y ya justo casi antes de irnos vimos a tres que venían para nosotros. 

Metimos el hidrófono dentro del agua para escucharlas, daba muchísima paz estar en el mar, escuchándolas y viéndolas saltar a unos metros de distancia. 

Volvimos para la playa, la entrada era divertidisima. Vas súper deprisa surfeando las olas y al llegar a la orilla frena en seco. 

Al llegar, yo me prepararé porque salía a bucear. Iba a hacer una a no mucha profundidad porque hacía dos años que no buceaba. Aquí en Tofo puedes ver de todo, Tortugas, Mantas, Delfines, Tiburón cebra, Tiburón punta blanca, Tiburón leopardo, Tiburón ballena, Tiburón blanco, Ballenas, etc. 

Me dieron un traje de 5mm y una camiseta con capucha.. tenía pinta que iba a pasar frío. Cogimos todo y fuimos al barco. Salimos y a los 10 minutos paramos en frente de Mango Beach, pusieron la boya y bajamos. 

La visibilidad y los colores no me parecieron tan maravillosos. Había un poco de corriente pero nada del otro mundo. Vimos peces de colores preciosos, una morena, una raya, peces globo (mis favoritos) y bancos de peces enormes y mientras buceamos teníamos la suerte de escuchar a las ballenas cantar.

Volvimos al barco y de vuelta a la playa para una ducha caliente. Que bien sienta 🙂 

Dimos una vuelta pequeña y salimos a cenar a un italiano, What u want. La tarde estaba súper agradable, no había viento ni hacía frío. 

Nos sentamos a cenar y pedimos una pizza margarita y dos platos de pasta, de postre una empanadilla de nutella. Estaba todo buenísimo. Pagamos 2140 metical – 29,9€.

Terminamos de cenar y volvimos al cuarto, yo estaba agotada.

Día 11 – Tofo

Nos levantamos tranquilos y fuimos a desayunar. Había bajado muchísimo el viento y había nubes y sol. 

Hoy J iba a hacer el Discover Scuba Diving, así que a las 10:30h tenía que estar en la piscina para que le explicasen todo y poder hacer la práctica antes de ir al mar. 

Nos fuimos a dar un paseo por la playa y a estar un rato tirados antes de eso. Como de costumbre veíamos a las ballenas saltar. 

A las 10:30h fuimos para allá. Primero le explicaron a J todo y luego le metieron en la piscina con el equipo para hacer unos ejercicios prácticos. 

Al terminar nos dio tiempo a una duchita caliente y descansar un poco. A las 13:30h salíamos a bucear. Habían planeado una inmersión poco profunda para que J no tuviese ningún problema. 

Salimos con el barco, dos minutos más tarde habíamos llegado al punto de buceo, era justo enfrente de la playa. Nos tiramos al agua, yo bajé sin problema con dos de los chicos y esperamos que J bajase con el instructor. Tardó unos 10 minutos por el dolor de oído pero lo consiguió! 

La inmersión fue preciosa, nada grande pero llena de colores y pececitos, muy bonita. 

Al terminar, regresamos y nos dimos una ducha de agua ardiendo. Salimos a la playa para ver las últimas horas de sol. 

Nos sentamos en bar La Praia, está casi al terminar la playa de Tofo. Nos tomamos una cerveza y una Coca-Cola por 220 metical – 3€, un poco caro, pero las vistas eran espectaculares y estábamos disfrutando muchísimo. 

A las 17:00h fuimos para buscar dónde cenar, al ser lunes y día de descanso había varios cerrados, así que fuimos a Brankos. Nos pedimos una pizza y carne a la piedra, estaba BUENÍSIMO! Además ellas son súper amables. Casi al cerrar vino el dueño y nos invitó a dos ostras. 

Al terminar nos fuimos al hostal a jugar a cartas y a dormir, ¡estábamos agotados! 

Día 12 – Tofo ~ Vilanculos

Nos pusimos la alarma para ver el amanecer. De verdad, que maravilla, no puede ser tan bonito. 

Después de verlo nos metimos en la cama un rato. A las 7:30h salimos a desayunar, como siempre buenísimo. Disfrutando de las vistas mientras desayunamos. Os dejo aquí los precios de las actividades que ofrece Liquid.

Fuimos al cuarto a recoger, a ver la playa por un último momento y nos fuimos al Kings&Queens que era donde habíamos reservado el transfer a Vilanculos. 

Nos esperaban cuatro horas de viaje. Yo la verdad que disfruté muchísimo el viaje, vas pasando por un montón de pueblecitos y viendo toda la vida. Los mercados a cada lado de la carretera en los pueblos, los niños con los uniformes y las mochilas para ir al cole, las personas que trabajan en el campo, lavando la ropa en el río.. 

Después de un viaje muy agradable y muy cómodo llegamos a Vilanculos. Bastante más grande que Tofo pero todo muy rural. Las carreteras son de arena y las casitas de árboles con sus gallinas y su huerto. 

Llegamos a nuestro hotel Luke’s Place. Una casa preciosa en frente de la playa que tiene cabañas en primera línea de mar. Estábamos encantados, era precioso. 

Dejamos las cosas en la cabaña y nos fuimos a andar por la playa. Era el paraíso! Arena blanca y agua de diferentes turquesas, llena de barcos preciosos, parecía que estábamos en un cuadro. 

Fuimos a comer al Baobab Backpacker. La verdad que no nos encanto.. pedimos pollo, hamburguesa y pizza y bastante sin más… pagamos 1.310 metical – 18,30€

Seguimos caminando por la playa y a la altura de Zombie cucumber nos metimos para dentro. Por todo el tema del COVID, hay bastantes sitios que han cerrado y está bastante muerto. 

Nos pedimos una cerveza y un agua en el zombie cucumber y nos la llevamos de vuelta al hotel. En el camino vimos que el bar Mambo Jambo estaba abierto, así que entramos y nos pedimos una coca cola y una cerveza. Estuvimos hablando con ellos, eran súper amables y nos dijeron que podíamos ver mientras estábamos aquí. 

Nos terminamos la cerveza, dieron las 18:00h, hora de cerrar y de volver a casa. Volvimos andando a la habitación. Estuvimos viendo cosas de la zona y a dormir. 

Día 13 – Vilanculos

Habíamos pedido que nos trajesen el desayuno a las 7h. Tocaron a la puerta, estaba todo buenísimo, Linda nos preparaba lo que quisiéramos. Nos preparó unos huevos revueltos con tomate y un zumo natural. Desayunas en la terraza con vistas al mar y respiras una paz preciosa. 

Teníamos excursión a las islas, nos llevaban a Bazaruto y a Benguerra. En estas islas hay hoteles de lujo, para mi gusto carísimos. A mi me gusta más donde nos quedamos nosotros, ya que tienes más vida, más oferta de restaurantes y lugares a los que ir, y tienes la oportunidad de ver como viven y puedes ir un día de visita a las islas. 

La excursión nos la habían gestionado desde la casa, nos costó 11736,03 metical – 163,58€. Nos vinieron a buscar con el barco y nos llevaron a un sitio a coger las gafas y las aletas. El barco en el que íbamos era bastante mierda.. pero bueno, ahí que fuimos. Llegamos a las islas y paramos en Benguerra a coger comida. Nos llevaron a Bazaruto a dejar las cosas donde íbamos a comer y fuimos a hacer snorkel. Había muchísimas olas en un punto y soy una persona a la que no le dan miedo estas cosas pero la verdad que lo pasé realmente mal. Pararon el barco pero no apagaron el motor y no dijeron que nos tirásemos al agua. A mi no me dio nada de confianza así que me quedé en el barco. 

Al rato volvimos a Bazaruto y nos dieron un rato para dar un paseo y explorar la isla. Es increíble, parece que estás en un cuadro. Los contrastes de los turquesas del agua, las dunas totalmente blancas hacen un paisaje majestuoso. 

Fuimos a la zona de comer y nos habían preparado pescado, marisco, ensalada y arroz. Estaba todo bastante bueno. Al terminar, descansamos un rato y nos montamos en el barco rumbo a Benguerra. El viento se empezó a levantar así que nos dejaron como 20 minutos por la isla y, al igual que Bazaruto, los colores son impresionantes. 

A la vuelta, se empezó a levantar el viento y el camino fue más movido, pero al ratito ya estábamos en tierra firme. Preguntamos a Linda para ir a cenar y nos recomendó un hotel que se llama Aguia Negra. Fuimos al hotel en taxi y nos esperó para traernos de vuelta a casa. El hotel estaba bastante bien y la comida estaba buena pero nada del otro mundo. Nos costó 1393,29 metical – 19,42€. Al terminar nos volvimos a dormir. 

Día 14 – Vilanculos

Hoy nos teníamos que hacer la PCR para poder volar de vuelta. Como todas las mañanas, nos traían el maravilloso desayuno a la habitación. Linda, se ofreció a llevarnos a hacer la PCR y nos dejaba ahí para que pudiésemos continuar nuestro día. 

Fuimos a hacernos la PCR que estaba en Nhamacunda y salimos a andar por la playa hacia las Red Dunes. En el camino nos íbamos cruzando con locales que estaban pescando. Tiran redes al agua y bastante gente se coloca en diferentes puntos de la cuerda y van tirando hasta sacar a los peces.

A la hora o así, llegamos a las Red Dunes y parece que estás en otro planeta. Tienes las dunas rojas, la arena de la playa blanca y los turquesas del agua, es de cuadro. A la vuelta teníamos sed y hambre pero no había nada. 

Por fín, llegamos a Vilanculos Beach Lodge and Restaurant. Era un hotel restaurante muy bonito con vistas al mar. Pedimos para comer y estaba bastante bueno. Pagamos 1015,19 metical – 14,15€. Seguimos andando hasta Bahía Mar Boutique, un hotel precioso. J se dio un masaje y yo me quedé tomando una cerveza en la piscina. Al terminar, nos fuimos a un bar que nos habían recomendado, Casa Cabana Beach. Está a pie de playa y además de bebidas, sirven comida también. Nos tomamos algo y nos subimos a la carretera para volver de vuelta a Bahía Mar donde habíamos reservado para cenar.

En el camino vi el cartel de un restaurante que tenía buena pinta, Casa Mika y paramos a tomarnos un vino. El sitio era una casa muy bonita con un jardín precioso que tenía vistas al mar. Nos pedimos un vino y un zumo y nos salió por 439 metacai – 6,12€. Al terminar volvimos a Bahía de Mar a cenar. 

La comida estaba buenísima y el sitio es una preciosidad. Nos salió la cena por 1658,74 metical – 23€. Nos cogimos un taxi y nos volvimos a casa a dormir. 

Día 15 – Vilanculos

Amanecimos a la hora de siempre, con un desayuno buenísimo y unas vistas increíbles. Nos vestimos y salimos a andar hacia el mercado. Linda nos había advertido que tuviésemos cuidado porque al ser blancos no paran de pedirnos, pero la verdad que no tuvimos NINGÚN problema. El mercado está lleno de gente local, la verdad que creo que sólo nos cruzamos con un par de turistas. Tienen un montón de tiendecitas tanto de ropa como de comida y hay muchísimo ambiente. Recomiendo mucho ir. 

Además el paseo por Vilanculos es genial. Vas andando por las calles de arena entre las casas, la mayoría tienen altavoces con la música a todo volumen y hay bastante ambiente por la calle. 

Estuvimos dando una vuelta por Vilanculos y a la hora de comer volvimos a casa. Linda nos ofreció llevarnos a un hotel con restaurante, Archipiélago Resort que estaba alejado del centro que era de marisco y decía que estaba muy bueno. 

Nos montamos en el coche y fuimos para allá. Cuando llegamos vimos todo bastante desolado, supongo que por el COVID. Muchas cosas habían cerrado y no había nada de turistas. Nos pedimos un sandwich y poco más, no nos apasionó nada.. Linda vino a buscarnos y nos llevó a casa. 

Como eran las 16h y quedaban 2h para anochecer decidimos repetir nuestra última noche cenando en Bahía Mar. Salimos andando desde casa y fuimos para allá. Linda decía que estábamos locos por andar tanto, pero a nosotros nos apetecía el paseo. 

Al principio fuimos por la playa y luego nos metimos por la ciudad. El sitio es súper auténtico y al haber tan poco turismo lo vives mucho más. Llegamos para cenar y otra vez buenísimo y el servicio de 10. Al terminar, pedimos un taxi y nos llevaron a casa.

Día 16 – Vilanculos

Hoy volvíamos a casa, vimos nuestro último amanecer.

Desayunamos y salimos a dar un paseo por la playa. De repente, escuchamos muchos gritos y vimos a lo lejos un grupo de 30 tios empujando un barco. Como baja mucho la marea se les había quedado el barco encallado. J les ayudó a empujarlo, y creo que después de una hora consiguieron meterlo en el agua. Fue bastante gracioso. 

Volvimos a la casa, nos duchamos, recogimos y nos tomamos una cerveza con Linda y con su marido. Ellos dos son encantadores y viven en un sitio increíble. Estuvimos hablando con ellos y Linda nos llevó al aeropuerto. Nos quedaban tres vuelos y un viaje de vuelta muy largo. 

Me había parecido un viaje fascinante. Desde el safari en Sudáfrica en un sitio de puro lujo viendo la grandeza de los animales en su hábitat natural, hasta la costa de Mozambique con sus colores y su gente. Un viaje, que recomiendo hacer a todo el mundo. 

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